¡Hola, mis Utópicos!
No sabéis lo que me alegra traeros hoy esta reseña. Se trata del nuevo libro de
Elisabetta Gnone, la autora de la saga que me enganchó a la literatura y de la que hace unos meses os traje reseña:
FAIRY OAK. Así que os hacéis una idea de lo emocionada que estuve cuando supe que la autora sacaba nuevo libro,
Olga de papel, el viaje extraordinario (click para ir a la ficha del libro), y más aún cuando la editorial me lo cedió tan amablemente con un marcapáginas precioso y un dossier de prensa. Os lo enseñaré todo en la vídeo reseña que haré para que podáis admirar esta maravillosa obra de arte en todo su esplendor y editaré este post para agregarla en cuanto esté publicada. Y ahora, sin más dilación... ¡dentro reseña!


Antes que nada, he de advertiros de que este
es un libro solo apto para aquellas personas, niños y jóvenes, adultos y ancianos, que amen las historias, que les guste escucharlas, que se les erice la piel con sus aventuras, que les haga palpitar el corazón, que se encariñen con los personajes y que rían y lloren con ellos.
Si tú eres una de esas personas que vive las historias como si fueran la suya propia, bienvenido/a. Estarás leyendo el libro adecuado.
Con una edición muy cuidada, con pequeñas ilustraciones al principio de cada capítulo, al final de cada escena y dos tipos de letra diferentes que nos orientan en la lectura,
Olga de papel son dos historias en una: por un lado tenemos la historia de la que se ha convertido en mi cuentacuentos favorita,
Olga Tindal, que es quien nos narra la historia de
Olga de papel, una niña de papel que sueña con convertirse en una niña de carne y hueso. Sí,
podría decirse que este libro es un retelling del clásico Pinocho. Pero no, en este cuento no hay hadas azules, sino brujas; en este cuento no hay ballenas, sino globos aerostáticos; en este cuento no hay una ciudad del juego y la diversión donde las personas se convierten en burros, sino un circo donde encuentran un hogar las personas perdidas que desde ese momento son encontradas; en este libro no hay un Pepito grillo, hay un señor tejón...
Una versión diferente, emotiva, actualizada y muy especial. Así es Olga de papel.
No engaña a los ojos lo que va derecho al corazón...
Pero, vamos por partes:
En la historia de Olga Tindal, la conocemos a ella y a sus vecinos, los habitantes de un pueblo pacífico, pero muy chismoso, que se encuentra a la orilla de un río. Este pueblo está dividido en dos: los habitantes que creen que las historias que cuenta Olga son verdad y los que sostienen que son mentira, puras fantasías de niños que un adulto nunca debería creerse. Pero ahí están los encantadores señor Yibod y el profesor Ben Debrís, entre otros, buscando la manera de demostrar que Olga ha tenido que vivir esas historias porque una niña de su edad no podría inventárselas de la nada, por la cantidad de detalles y emociones que transmite. Junto a Olga conoceremos también a sus dos mejores amigos, Mima y Oruga. La primera es una chica decidida, amiga de sus amigos y que solo quiere lo mejor para ellos, aunque a lo mejor lo demuestra de una manera demasiado directa y franca, realmente con una personalidad fuerte y arrolladora. Por el contrario, Oruga es un chico que... bueno, esta frases suya creo que lo definirá mejor que yo:
—¡Lloro porque tienen razón! —protestó Oruga—.
¡Salta a la vista que soy un blandengue, soy una oruga cuatrojos, un gusano pudremanzanas! ¡Todo eso dicen de
mí! ¡Doy asco!
 |
| Y tú, ¿qué dotes tienes? |
Por suerte, ninguna de sus amigas piensa igual que él y poco a poco Oruga aprende a quererse y se fortalece. Por eso digo que este libro es muy especial, pues
no solo vemos la evolución de los personajes de la historia que cuenta Olga,
sino de los personajes reales que escuchan esa historia.
Es maravilloso ver cómo ambas historias evolucionan y crecen a la par.
Después tenemos a la madre de Olga, muy parecida a su hija; y a la abuela de la niña, todo lo contrario que ellas, muy realista, estricta y no soporta las historias de Olga. ¿Por qué? Lo descubrimos hacia el final de la historia...
En cuanto al resto de habitantes del pueblo, encontramos a más niños que quieren escuchar las historias de Olga, niños más gamberretes y los adultos, con oficios y situaciones diferentes y, como ya he dicho antes, distintas opiniones respecto a Olga y sus historias. En este libro, cada personaje, por insignificante que sea (no hay nadie insignificante en este mundo), tiene una historia y algo que decir.
Olga se había hecho la idea de que en realidad la señora Yibod (ella era la mujer bala y él quien encendía la mecha) no hubiera muerto, sino que la hubiera disparado muy lejos su marido, que desde entonces la buscaba. «Y de noche es más fácil distinguir una estela luminosa que cruce la bóveda celeste»
Pero si alguien tiene de verdad muchas cosas que decir, esa es Olga Tindal, nuestra protagonista: tierna, reservada, calmada y, sobre todo, soñadora. Cuenta las historias como nadie, con un talento y una gracia inigualables.
Logra dotar a sus personajes de vida propia y por eso todos los habitantes del pueblo la escuchan embobados, lo admitan o no.
Y no es para menos. Porque la historia en la que nos sumergimos de la mano de Olga es... sencillamente espectacular.
Una fábula sobre la búsqueda de la propia identidad, sobre los deseos, sobre la autoestima, la familia y los amigos. Es un viaje lleno de baches y de gente dispuesta a ayudar. De personajes que te ponen zancadillas y de otros que te ofrecen su mano.
Es una historia fantástica, pero tan real como la vida misma. Es la lucha por un sueño, cueste lo que cueste y aunque haya que vencer a las dudas, ¿es de verdad lo que quiero?, ¿tan mal estoy así?, ¿para qué sirvo?, ¿qué dotes tengo?
De esta manera, acompañamos a Olga de papel en un viaje trepidante hacia lo desconocido en busca de la bruja Eusebia, la única persona en el mundo que puede convertir a Olga en una niña de verdad.
Cada paso que dé será una aventura y cada personaje que se encuentre, un gran compañero de viaje. Un recorrido lleno de encuentros y despedidas, de esperanza e ilusión, pero también de agotamiento y dudas. Un personaje muy humano, con el que empatizaremos en seguida.
En cuanto a los compis que se va encontrando en el camino... ¿qué puedo decir? A cuál más original, pintoresco y adorable. Aunque, sin duda, yo me quedo con
Meles meles ;)
—O sea, que tú crees en el tejón parlante y culto, que dice «antes muerto» en latín, malo mori, ¿no, Ben? ¡Malo mori! Y que le reveló el nombre científico de su especie mientras servía una cena suculenta que él mismo había preparado.
En fin, resumiendo, que sabéis que cuando hablo de algo que me fascina si no me pongo freno no acabo nunca: Olga de papel es una historia muy tierna, divertida y llena de luces y sombras con la que aprenderemos el verdadero valor de las palabras, de las historias y de la vida. Muy recomendable a todo el mundo que esté dispuesto a escuchar una buena historia y formar parte de ella.

A continuación, os dejo la vídeo reseña donde podréis apreciar mejor esta magnífica edición :)
Y por último, os dejo diferentes enlaces de interés y redes sociales donde podréis encontrar más información del libro y compartirlo si os ha gustado :3
Ahora sí que sí, me despido deseando que os haya gustado la reseña,
que le déis una oportunidad a esta joya de libro y que
seáis muy felices y ¡comáis muchas galletitas!
¡Un abrazo enrome y feliz mitad de semana! 💜