Mostrando entradas con la etiqueta Frasemusicstories. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Frasemusicstories. Mostrar todas las entradas

8 ene 2013

Despiertame si te hago falta; si me haces falta te despierto yo.

- ¡¡Mamá!! ¡¡Mamá!! -Samantha se despertó en mitad de la noche toda empapada de sudor y con la respiración muy agitada.
- Tranquila,  cariño.- Dijo su madre entrando en la habitación y sentándose a su lado.- Ha sido una pesadilla, pero ya pasó. Toma, bebe un poco.- Y le tendió un baso de agua.- ¿Quieres que me acueste  contigo?
- No, gracias. Ya me encuentro mejor.
- De acuerdo, pero despiertame si te hago falta, ¿vale?
- Vale. Pero solo si me despiertas a mí cuando te haga falta yo.
- De acuerdo, si me haces falta te despierto yo.
- Buenas noches, mami.
- Buenas noches, hija.



El título de la entrada (principal fuente de inspiración de este supermini-relato) pertenece al tema la luz oscura del mar de El Pescao

Bueno, y hasta aquí ha llegado la primera sección de los frasemusicstories. Espero que os haya gustado :) Y a partir de aquí volvemos a las entradas "normales" jeje Y nada, ya por hoy me despido, y espero que hayáis tenido todos un buen comienzo de año. Hasta la próxima :)

1 ene 2013

Somos el resultado de todo lo que hemos vivido


Mayo ya había llegado. Era el mes de las flores, del sol, de la brisa primaveral... en definitiva, era el mes del buen tiempo. Había estado tanto tiempo observando el paisaje casi sin parpadear que ahora necesitaba descansar la vista.
Entró en casa, se sentó en una de las sillas del comedor y cerró los ojos.
Tiempo muerto.
Cuando los volvió a abrir se notó diferente.
No sabía lo que era. Se miró y palpó un poco las manos, pero todo parecía normal. Aunque no se había quedado tranquila. Caminó hacia el pasillo y se puso en frente del majestuoso espejo de plata que adornaba la pared del corredor. Se sorprendió al observar que lo que veía en su reflejo no reflejaba en absoluto lo que ella había visto y palpado anteriormente. Su reflejo no reflejaba cómo se sentía ella por dentro.
Se asomó a la ventana. Los primeros comos de nieve del año comenzaban a adornar la calle con un manto inmaculado.
Extrañada salió a la calle. Y echó a correr camino abajo hasta detenerse a la orilla de una pequeña laguna.
Volvió a verse reflejada. Volvía a ser ella. Joven, fuerte, con una enorme sonrisa y un hermoso brillo en sus ojos. Lucía un sencillo pero bonito vestido primaveral. Y estaba en casa, en la granja familiar.
Pero por desgracia, al entrar en el corral para dar de comer a los animales éstos ya no estaban. En su lugar se encontraban sus cinco nietos y sus dos hijos con sus respectivas mujeres. Todos impacientes a la espera de la paella casera de mamá de los domingos. Atravesó el comedor sin decir palabra y se dirigió a la cocina. Ahí aguardaba su marido. Setenta y ocho años. Sesenta y cinco de los cuales habían pasado juntos. Y los que les quedasen. Porque Amelia aún era muy joven a sus setenta y cinco años. Siempre había sido muy humilde pero feliz. Era muy trabajadora, pero nunca se cansó, porque siempre contó con la ayuda de los suyos. Y precisamente por eso, porque somos el resultado de todo lo que hemos vivido. Amelia jamás envejecería.


(La canción que vais a escuchar relata justo lo contrario (más o menos) de lo que cuenta la historia, pero es que me encanta y como no he encontrado ninguna que le pegue más pues me he quedado con esta. Y os he puesto la versión más movidita de la canción, pero también está en acústico, por si os interesa xD)


El título de la entrada (principal fuente de inspiración de este mini-relato) pertenece al tema somos de Melocos

Y aprovecho esta entrada para desearos un Feliz 2013 y que terminéis de disfrutar lo que queda de estas vacaciones de Navidad :) Abrazos! ♥

23 dic 2012

¿Ves? Yo soy así. Me has dicho vuelve y ya estaba aquí.

Abrió los ojos.
Fue como si no los hubiera abierto. Lo veía todo negro.
Entonces comprendió que era verdad lo que su profesora de ética le había enseñado el curso anterior.
La vida es elegir. Todo el rato estamos escogiendo.
¿Chándal o baqueros?
¿Andando o en autobús?
¿Me voy de fiesta el sábado o mejor un cine?
¿Helado de chocolate o quizás de turrón?
¿Hago los deberes o me pongo con el ordenador?
¿Esta ruta o la otra?
[...]
Y de nuevo le tocaba elegir.
Por hacer lo correcto renunció a lo que de verdad deseaba.
El color negro se fue disipando... pudo respirar por fin.
Pero a un alto precio.
Quizá nadie notaría su ausecia.
Quizá ya no habría otra oportunidad de volver.
No había dicho hasta luego... fue un adiós.
Por eso ya no había vuelta atrás.
Pero ella no contaba con que no todo en la vida es blanco o negro. Sí o no. Ahora o nunca.
La vida le demostró que entre una cosa y otra había una gama entera de colores y tonos.
De ella dependía elegir.
No tenía por qué hacer siempre lo correcto. Unas vacaciones de vez en cuando siempre vienen bien.
Por eso no lo dudó en cuanto surgió esa segunda oportunidad que tanto tiempo había estado esperando.
¿Veis? Ella es así. Le habeis dicho vuelve y ya estaba allí ;)


El título de la entrada (principal fuente de inspiración de este mini-relato) pertenece al tema jamás abandoné de Laura Pausini

15 dic 2012

Las cosas no se acaban sin un final

El mar acaba donde empieza la arena.
Tu libertad termina donde empieza la de los demás.
El día acaba donde empieza la noche.
La carretera termina donde empieza el aparcamiento.
El ruido termina donde empieza el silencio.
El alma acaba donde empieza la piel.
El invierno termina donde empieza la primavera.
La infancia acaba donde empieza la adolescencia.
El bien termina donde empieza el mal.
La mentira acaba donde empieza la verdad.
El sueño termina donde empieza el despertador.
La lealtad acaba donde empieza la traición.
El monte termina donde empieza el cielo.
El miedo acaba donde empieza el coraje.
...
Como ves, las cosas no se acaban sin un final,
de modo que aún nos queda un capítulo por escribir.
~


El título de la entrada (principal fuente de inspiración de este mini-relato-poema) pertenece al tema su película de Maldita Nerea

-------

Hola! Como podéis observar esta entrada presenta la misma estructura que la anterior. ¿Por qué? Seguro que os acordáis de los Videomusicstories, ¿verdad? Pues a partir de ahí se me ha ocurrido crear los Frasemusicstories (lo sé, el nombre no es muy atractivo... pero es el único que se me ha ocurrido). Los videomusicstories eran entradas donde yo os presentaba una canción cuyo videoclip relata una historia. Pues bien, los frasemusicstories son algo parecido. A partir de una frase que me llama la atención o que me transmite mucho de una canción se me ocurre una historia, poema o lo que sea. Después pongo otra canción que tenga relación con la historia que me haya inventado. Y por último os indico el título de la canción donde podréis encontrar la frase del título y el grupo. La primera canción elegida ya la sabéis, fue frágil de Despistaos con la frase "en pleno Diciembre le dolor se congela" y la canción complementaria fue somebody that I used to know de Gotye. Esta vez la canción elegida ha sido su película de Maldita Nerea con la frase "las cosas no se acaban sin un final" y la canción complementaria ha sido all good things (come to an end) de Nelly Furtado. ¿Queréis saber cuál será la próxima? Pues estar atentos porque seguramente cada semana ponga una nueva, al igual que con los videomusicstories. Espero que os gusten :) Abrazos!

9 dic 2012

En pleno Diciembre el dolor se congela

Eran las seis y media de la tarde. La noche invernal ya había caído. Si en la ciudad no hubiese contaminación lumínica seguro que habría podido ver las estrellas más hermosas del mundo. ¿Pero qué estoy diciendo? Si está nublo...
En fin, allí va ella. Morena. 1.56 Ojos color chocolate. Mente dispersa. Y corazón roto. Pero es raro, ya no le duele como antes. O es que ya no le presta tanta atención...
Pasa por delante de su puerta. Se detiene... pero continúa su paseo. No sabe a dónde va, pero se dirige a un sitio concreto.
Una puerta grande y verde. Empieza a llover. De repente aparece él. Ella lo esquiva. Le deja con la palabra en la boca. Pero la muchacha continúa su camino.
Sube las escaleras. Primer piso a mano izquierda. Camina, ¿qué digo? Levita atravesando el pasillo. Avanza por la rampa color pasión. Y ya ha llegado a su destino.
Tiene frío. Pero no le importa. Se tumba en el suelo de madera. Mira al techo y sonríe bajo la atónita mirada de los presentes. Entre ellos él. Que ya no entiende nada.
Y debe ser porque ella ya no le presta atención; lo único que le importa es la interpretación.
~


El título de la entrada (principal fuente de inspiración de este mini-relato) pertenece al tema frágil de Despistaos